¿Cómo hemos seleccionado a estos representantes fiscales?
Nuestra selección se basa en la acreditación DGFiP como criterio absoluto, complementada con la verificación de las especialidades, la experiencia y la calidad del servicio. Todos los profesionales listados han sido verificados según estos criterios antes de ser incluidos en nuestro directorio.
- Acreditación DGFiP verificada y al día
- Especialidad que corresponde al perfil del cliente (IVA, inmobiliario, e-commerce…)
- Experiencia significativa en representación fiscal
- Capacidad de respuesta y atención al cliente de calidad
¿Para qué situación elegir un representante fiscal?
Estas 10 preguntas van dirigidas a cualquier no residente o empresa extranjera con obligaciones fiscales en Francia, ya sea de IVA, plusvalía inmobiliaria o e-commerce. Adapte las preguntas a su perfil:
- Empresa no comunitaria sujeta al IVA francés
- No residente que vende un inmueble en Francia
- Vendedor de e-commerce o marketplace con almacenamiento en Francia
Las 10 preguntas esenciales que hacer
Pregunta 1 — ¿Está acreditado por la DGFiP?
Es la pregunta fundamental, innegociable. Pida ver el certificado de acreditación o el número de acreditación que podrá verificar ante el SIE competente. Un representante fiscal serio le comunicará esta información sin dudarlo.
Pregunta 2 — ¿Cuál es su especialidad principal?
No todos los representantes fiscales están especializados en todos los ámbitos. Algunos destacan en IVA de e-commerce pero tienen poca experiencia en plusvalías inmobiliarias, y viceversa. Asegúrese de que su expediente corresponde al núcleo del negocio del profesional.
Pregunta 3 — ¿Tiene clientes con una situación similar a la mía?
Las referencias de clientes (anonimizadas) son un buen indicador. Un representante fiscal acostumbrado a gestionar expedientes como el suyo — mismo país de origen, mismo tipo de operación — será más eficiente y cometerá menos errores.
Pregunta 4 — ¿Cuáles son sus honorarios y cómo se calculan?
Las tarifas varían según la complejidad del expediente, el volumen de declaraciones de IVA a gestionar y los servicios incluidos. Solicite un presupuesto detallado. Desconfíe de tarifas anormalmente bajas que podrían esconder gastos adicionales no mencionados.
Pregunta 5 — ¿Qué obligaciones cubre exactamente en su mandato?
El mandato de representación fiscal debe precisar su alcance: IVA únicamente, plusvalías, rentas inmobiliarias... Asegúrese de que todas sus obligaciones fiscales francesas están cubiertas, o de que dispone de otro profesional para las obligaciones no cubiertas.
Pregunta 6 — ¿Quién será mi interlocutor cotidiano?
En los despachos importantes, su expediente puede ser gestionado por un colaborador junior. Pida conocer a su interlocutor directo, su formación y su experiencia. La calidad de la comunicación es determinante para evitar errores y retrasos.
Pregunta 7 — ¿Cuáles son sus plazos de intervención para las urgencias?
Algunas situaciones fiscales son urgentes: una fecha de firma ante el notario que se acerca, un requerimiento de la DGFiP, un control fiscal en curso. Su representante fiscal debe poder gestionar estas urgencias en plazos compatibles con su calendario.
Pregunta 8 — ¿Cómo gestiona la comunicación con la DGFiP?
Pregunte cómo le informarán de los escritos recibidos de la administración, de los posibles requerimientos o controles. Un buen representante fiscal le transmite copia de los intercambios con la DGFiP y le mantiene informado del avance de su expediente de manera proactiva.
Pregunta 9 — ¿Cuál es su procedimiento en caso de control fiscal?
Un control fiscal siempre es posible, incluso para expedientes bien gestionados. Su representante fiscal debe ser capaz de defender su caso ante la DGFiP, o de orientarle hacia un abogado fiscalista si la situación lo requiere. Pregunte cómo se gestiona este escenario.
Pregunta 10 — ¿Cuáles son las condiciones de rescisión del mandato?
Las condiciones de fin de misión deben ser claras desde el principio: preaviso, condiciones de devolución de documentos, gestión de las obligaciones en curso en el momento de la rescisión. Un mandato bien redactado protege sus intereses en caso de cambio de representante.