Su estatuto fiscal como expatriado
Desde el momento en que transfiere su domicilio fiscal al extranjero, pierde la condición de residente fiscal francés. En la práctica, esto significa que ya no tributa en Francia por el conjunto de sus ingresos mundiales, sino únicamente por sus rentas de fuente francesa. Este cambio de estatuto está regulado por el artículo 4 A del Código General de Impuestos (CGI).
Para ser considerado no residente fiscal francés, debe cumplir al menos una de las siguientes condiciones: tener su hogar o lugar de estancia principal en el extranjero, ejercer allí su actividad profesional principal, o tener allí el centro de sus intereses económicos. El convenio fiscal eventualmente concluido entre Francia y su país de residencia puede precisar estos criterios y prever reglas de desempate.
¿Qué ingresos siguen siendo imponibles en Francia?
Como expatriado, sus obligaciones declarativas francesas subsisten para las siguientes categorías de ingresos:
- Ingresos de propiedades: alquileres percibidos de un bien inmueble situado en Francia, gravados al tipo mínimo del 20 % (o 30 % por encima de 27.519 € de ingresos netos en 2026).
- Plusvalías inmobiliarias: en la venta de un bien en Francia, sujetas al impuesto sobre la renta (19 %) y, con condiciones, a las contribuciones sociales (17,2 %).
- Dividendos de sociedades francesas: sujetos a una retención en la fuente cuyo tipo varía según los convenios fiscales bilaterales.
- Rentas de actividades ejercidas en Francia: salarios o ingresos no comerciales vinculados a una actividad físicamente realizada en territorio francés.
- Pensiones abonadas por un organismo francés: imponibles en Francia, salvo lo dispuesto en los convenios internacionales.
| Tipo de ingreso | Tipo impositivo mínimo | Contribuciones sociales |
|---|---|---|
| Ingresos de propiedades | 20 % | 17,2 % (con condiciones) |
| Plusvalía inmobiliaria | 19 % | 17,2 % (con condiciones) |
| Dividendos | 12,8 % (o tipo convencional) | No aplicables |
Inmobiliario en Francia: obligaciones y representante fiscal
La posesión de un bien inmueble en Francia es la principal fuente de obligaciones fiscales persistentes para los expatriados. Si pone su bien en alquiler, debe declarar los ingresos de propiedades en Francia mediante el formulario 2044 NR. Si lo vende, puede ser necesario un representante fiscal acreditado.
La regla es precisa: desde el momento en que la plusvalía neta obtenida en la cesión supera los 150.000 €, debe designar obligatoriamente un representante fiscal acreditado ante la DGFiP. Este profesional es garante solidario del pago del impuesto sobre la plusvalía. Por debajo de este umbral, la obligación no se aplica formalmente, pero muchos notarios lo exigen de todos modos para asegurar la transacción.
Trámites prácticos desde el extranjero
Gestionar sus obligaciones fiscales francesas desde el extranjero requiere una buena organización. Estas son las etapas clave:
- Informar a Hacienda de su partida: comunique su cambio de domicilio fiscal al Servicio de Impuestos para Particulares (SIP) de su antigua residencia. Adjunte una prueba de residencia en el nuevo país.
- Identificar su servicio gestor: una vez no residente, sus expedientes los gestiona la Dirección de Residentes en el Extranjero y Servicios Generales (DRESG) o el SIP No Residentes, accesible a través de impots.gouv.fr.
- Declarar sus ingresos franceses cada año: la declaración debe realizarse en línea. El plazo límite suele ser a mediados de mayo para los no residentes.
- Designar un representante fiscal acreditado si prevé vender un bien inmueble cuya plusvalía supere los 150.000 €.
- Consultar el convenio fiscal bilateral entre Francia y su país de residencia para evitar la doble imposición.
Para garantizar sus trámites, en particular en una venta inmobiliaria, recurra a un representante fiscal acreditado por la DGFiP. Nuestra lista le permite identificar los profesionales especializados en la asistencia a expatriados franceses.